Los centros de datos triplicarán su mercado hacia 2031, pero la energía marca el techo del crecimiento

Pasillo de racks de servidores en un centro de datos, la infraestructura que Colombia está construyendo con inversión millonaria

Colombia se ha convertido en uno de los cuatro mercados latinoamericanos con mayor demanda de infraestructura de centros de datos, junto a Brasil, México y Chile. Las cifras de inversión anunciadas en 2026 lo confirman. Y también aparece, con la misma claridad, cuál es el obstáculo.

De 450 a 1.450 millones de dólares en seis años

El mercado colombiano de infraestructura de centros de datos se movía en torno a los 450 millones de dólares en 2025 y las proyecciones lo sitúan cerca de los 1.450 millones en 2031: una multiplicación por tres en seis años. Una actualización de la consultora Arizton, publicada en marzo de 2026, calcula una tasa de crecimiento anual compuesta del 21,46 %.

Hoy el país cuenta con unos 25 centros de datos en operación y al menos nueve proyectos anunciados o en desarrollo.

Dos campus, 144 MW y 1.300 millones de dólares

El anuncio de mayor escala corresponde a ODATA, que construye dos nuevos campus en la sabana de Bogotá: DC BG02, en la Zona Franca de Occidente (Mosquera), con 24 MW de capacidad, y DC BG03, en la Zona Franca Metropolitana (Tenjo), con 120 MW. La inversión total ronda los 1.300 millones de dólares y las primeras fases estaban previstas para el segundo semestre de 2026.

A eso se suma el movimiento de Equinix, que el 20 de agosto de 2026 anunció una inversión adicional de 28 millones de dólares para ampliar su centro de datos BG2 en Bogotá con 550 gabinetes más.

El cuello de botella no es el dinero: es el vatio

Un centro de datos no consume electricidad como un edificio de oficinas: la consume de forma continua y sin margen de interrupción. Ese es hoy el factor que decide dónde se instala la próxima inversión. Carolina Cortés, cofundadora y tesorera de la Asociación Colombiana de Data Centers (ACOLDC), lo plantea en términos de ventana de oportunidad:

«Colombia tiene una oportunidad histórica para competir por las inversiones que hoy están llegando a mercados como Brasil, Chile y México.»

Carolina Cortés, ACOLDC

El gremio prepara una hoja de ruta con propuestas para facilitar el crecimiento de esta infraestructura, y la disponibilidad de energía encabeza la lista de temas que la industria llevará al nuevo Gobierno.

Hay además un factor geográfico que suele pasarse por alto: el clima. Ana Fernanda Maiguashca, presidenta del Consejo Privado de Competitividad, señaló una ventaja natural poco explotada:

«El clima perfecto para que se instalen los data centers es el de Tunja, por el frío.»

Ana Fernanda Maiguashca, Consejo Privado de Competitividad

La refrigeración es una de las mayores partidas de consumo de una instalación de este tipo. Menos grados en el exterior son menos vatios en la factura.

El impacto económico, medido

El Banco Interamericano de Desarrollo calculó que el desarrollo de infraestructura de datos generó un impacto económico anual promedio de 597 millones de dólares entre 2010 y 2023, con un acumulado de 7.758 millones.

Qué cambia para una empresa que no construye centros de datos

La mayoría de las compañías no va a levantar un campus de 120 MW. Pero esta ola sí les cambia tres cosas:

  • Más oferta local de colocación. Alojar equipo propio en un centro de datos del país deja de ser una opción cara y rara, y empieza a competir de verdad con el cuarto de servidores de la oficina.
  • Latencia y soberanía del dato. Capacidad instalada cerca significa menos dependencia de regiones extranjeras para cargas sensibles a la latencia o sujetas a requisitos de tratamiento local.
  • Una comparación honesta de costos. Con precios de hardware al alza, conviene volver a comparar qué cuesta sostener servidores propios frente a alojarlos o consumirlos como servicio.

Sea cual sea la decisión, el trabajo posterior es el mismo: alguien tiene que administrar esa infraestructura, vigilarla y responder cuando falle. El edificio cambia; la operación, no.

Fuentes consultadas

Compartir este artículo

Últimas entradas

Escríbanos ahora