El 90 % cree que puede recuperarse de un ataque y solo el 28 % lo consigue: qué falla en las copias de seguridad

Librería robotizada de almacenamiento, el tipo de sistema donde reposan las copias de seguridad de una empresa

Casi todas las empresas tienen copias de seguridad. Muy pocas saben si funcionan. El informe de resiliencia y confianza en los datos que Veeam publicó el 14 de abril de 2026 pone números a esa diferencia, y son incómodos.

La brecha entre creer y poder

  • El 90 % de las organizaciones cree que puede recuperarse de un incidente cibernético.
  • Solo el 28 % recuperó por completo sus datos tras un ataque de ransomware.
  • La media de información efectivamente recuperada fue del 72 %.

Ese 72 % suena a aprobado hasta que se traduce: significa que, en promedio, algo más de una cuarta parte de la información no volvió. Facturas, historiales, correos, expedientes. Anand Eswaran, director ejecutivo de Veeam, lo resume así:

«La confianza en la recuperación tras un ataque de ransomware es alta, pero los datos cuentan una historia diferente, y la IA no hace más que ampliar esa brecha.»

Anand Eswaran, CEO de Veeam

Qué pasa cuando no se recupera

El mismo informe mide las consecuencias entre las organizaciones que sufrieron un incidente: un 42 % reportó afectación a sus clientes, un 41 % pérdidas financieras o impacto en ingresos y un 38 % tiempo de inactividad prolongado en sistemas críticos.

La razón principal: atacan la copia primero

La explicación no es un misterio, y lleva años documentada. El informe de tendencias de ransomware de Veeam de 2023 ya señalaba que el 93 % de los ataques apuntaba al almacenamiento de respaldos, y que el 75 % de las organizaciones perdió al menos parte de sus repositorios de copia. En la edición de 2024, la cifra de ataques dirigidos contra los repositorios subió al 96 %, con compromiso efectivo de al menos parte de las copias en el 76 % de los casos.

Los datos de 2023 sobre el pago del rescate completan el cuadro: el 80 % pagó, el 21 % pagó y aun así no recuperó sus datos, y solo el 16 % pudo evitar el pago porque restauró desde sus copias.

Dicho de forma directa: el atacante moderno sabe que su respaldo es la única razón por la que usted podría no pagar. Por eso lo busca antes de cifrar nada.

De la regla 3-2-1 a la 3-2-1-1-0

La regla clásica sigue siendo el punto de partida: tres copias de los datos, en dos tipos de medio distintos, con al menos una fuera de sitio. Nació en un mundo donde el riesgo era el incendio o el disco averiado.

La versión que Veeam impulsa hoy añade dos dígitos que responden justamente al ransomware:

  • 1 copia inmutable o aislada, que no pueda borrarse ni cifrarse aunque el atacante tenga credenciales de administrador.
  • 0 errores de recuperación, verificados con comprobaciones automáticas de integridad y pruebas de restauración.

El cero final es el que casi nadie cumple, y es el único que se comprueba de verdad restaurando.

Cinco comprobaciones que puede pedir mañana

  • ¿Cuándo se restauró algo por última vez? Si la respuesta es «nunca», no tiene copias: tiene archivos.
  • ¿Cuánto tardó? El tiempo real de restauración es el dato que define su parada máxima.
  • ¿Hay una copia que el administrador no pueda borrar? Si todas las copias se administran con la misma cuenta, un compromiso las alcanza todas.
  • ¿Qué NO se está respaldando? Suele haber sorpresas: buzones de correo, aplicaciones en la nube, equipos de la dirección.
  • ¿Quién recibe la alerta cuando falla un trabajo de copia? Y sobre todo: ¿la lee alguien?

La diferencia entre el 90 % que confía y el 28 % que lo logra no está en el producto. Está en si alguien probó la restauración antes de necesitarla.

Fuentes consultadas

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