Virtualización de servidores: qué es, cómo funciona y cómo se administra

Servidor de doble zócalo abierto, el anfitrión físico de una virtualización de servidores

En el rack de cualquier empresa mediana hay un servidor encendido las veinticuatro horas que apenas usa una parte de lo que tiene dentro. Al lado hay otro igual, comprado tres años después, en las mismas condiciones. La virtualización de servidores existe justamente para eso: para que un solo equipo físico haga el trabajo de varios y para que nadie vuelva a comprar hierro nuevo cada vez que aparece una aplicación.

Este artículo está escrito como material de consulta y sirve en dos niveles. Si usted no trabaja en sistemas, empiece por el principio: verá qué es la virtualización de servidores, para qué sirve y qué gana la empresa. Si ya administra infraestructura, salte a las tablas. Encontrará la comparación entre hipervisores, los requisitos reales del procesador, las cifras de dimensionamiento y los comandos que se usan a diario.

Qué es la virtualización de servidores

La virtualización de servidores es la técnica que permite dividir un equipo físico en varios servidores independientes, cada uno con su propio sistema operativo. En primer lugar, ese equipo físico se llama anfitrión. Luego, cada servidor que vive dentro se llama máquina virtual. Finalmente, la capa de software que reparte el hardware entre todos ellos se llama hipervisor.

El documento que mejor lo describe es la guía NIST SP 800-125, del instituto de normas de Estados Unidos. Allí se define el hipervisor como la pieza que «controla el flujo de instrucciones entre los sistemas operativos invitados y el hardware físico», y que además «puede repartir los recursos del sistema y aislar los sistemas invitados, de modo que cada uno acceda solo a los suyos».

Ahora bien, la parte que casi nadie explica es la segunda mitad de esa frase. Un servidor virtualizado no solo comparte hardware: queda encapsulado. Es decir, el servidor entero —disco, configuración, memoria— se convierte en un conjunto de archivos. Y unos archivos se copian, se mueven a otro anfitrión y se levantan otra vez. Un servidor físico, en cambio, no se mueve a ninguna parte.

De ahí salen las tres propiedades que definen a cualquier plataforma de virtualización de servidores:

  • Reparto. Un mismo procesador, una misma memoria y un mismo disco se dividen entre varias máquinas virtuales según lo que cada una necesite.
  • Aislamiento. Si un servidor virtual se cuelga o se infecta, los demás siguen funcionando. Por lo tanto, un problema deja de arrastrar a toda la sala.
  • Encapsulamiento. Cada máquina virtual es portátil. Así que se respalda, se clona y se traslada como si fuera un archivo más.

Para qué sirve la virtualización de servidores en una empresa

En una compañía mediana la virtualización rara vez se nombra en un comité. Sin embargo, sostiene decisiones de dinero que sí se discuten. Estos son los usos más frecuentes:

  • Consolidar servidores viejos. Seis equipos con cinco años encima caben en uno solo. Por lo tanto, bajan el consumo eléctrico, el espacio del rack y los contratos de soporte de hardware.
  • Separar aplicaciones que se estorban. El sistema contable, el servidor de archivos y la base de datos dejan de convivir en un mismo Windows. En cambio, cada uno recibe su propia máquina virtual.
  • Levantar entornos de prueba. Un clon de producción se crea en minutos, se rompe a propósito y se borra. Así que nadie prueba una actualización sobre el servidor real.
  • Acortar la recuperación tras una falla. Si el anfitrión muere, las máquinas virtuales se encienden en otro anfitrión. Además, no hace falta reinstalar nada.
  • Aprovechar hardware que ya se pagó. Un servidor moderno tiene mucha más capacidad de la que consume una sola aplicación. Por ejemplo, el equipo de la fotografía de este artículo reúne 256 núcleos y 768 GB de memoria en dos zócalos.
  • Preparar el camino a la nube. Una máquina virtual migra a un proveedor externo con mucho menos trabajo que un servidor físico.

El propio NIST resume el motivo principal sin rodeos: la razón más común para adoptar la virtualización es «la eficiencia operativa», porque las organizaciones «pueden usar su hardware existente de forma más eficiente al poner más carga en cada computador».

Cómo funciona la virtualización de servidores por dentro

Toda la virtualización de servidores se apoya en tres piezas. Conviene tener claros los nombres, porque son los que aparecen en cualquier cotización y en cualquier consola.

PiezaQué esCómo se ve en la práctica
Anfitrión (host)El servidor físico que aporta procesador, memoria, disco y red.Es decir, el equipo del rack, con sus dos fuentes y sus discos al frente.
HipervisorEl software que reparte ese hardware y aísla a los invitados.Por ejemplo, la consola web o el gestor donde se ve la lista de servidores.
Máquina virtual (guest)Un servidor completo con su sistema operativo propio.Una fila en esa lista, con sus vCPU, su RAM y su disco.
Disco virtualEl archivo que contiene el disco duro completo del invitado.Por ejemplo, un fichero .vhdx, .qcow2 o .vmdk en el almacenamiento.
Conmutador virtualEl switch por software que conecta las máquinas virtuales entre sí y con la red.Una tarjeta de red que el invitado ve como si fuera física.
Plantilla (template)Una máquina virtual base, ya configurada, que sirve de molde.El punto de partida de cada servidor nuevo.

En realidad, el invitado no sabe que está virtualizado. Ve un procesador, una tarjeta de red y un disco, y trabaja con ellos con normalidad. Mientras tanto, el hipervisor decide en cada instante a quién le toca el turno del procesador real. En resumen, esa traducción constante es todo el truco.

Hipervisor tipo 1 y tipo 2: cuál va en cada sitio

Ahora bien, hay dos formas de montar un hipervisor, y la diferencia decide el rendimiento, la seguridad y el precio. La industria las llama hipervisor tipo 1 y tipo 2. El NIST prefiere otros nombres, más descriptivos: virtualización bare metal —o nativa— y virtualización alojada.

AspectoTipo 1 · bare metalTipo 2 · alojado
Dónde correDirectamente sobre el hardware, sin sistema operativo debajo.Encima de un Windows, un Linux o un macOS ya instalado.
RendimientoAlto. Además, no hay una capa intermedia que estorbe.Menor. En cambio, el sistema anfitrión se lleva su parte.
Superficie de ataquePequeña. De hecho, el hipervisor es mucho más simple que un sistema completo.Mayor. Además, hereda todas las vulnerabilidades del sistema de abajo.
EncendidoAsí que arranca solo con el servidor.Depende de que alguien inicie sesión y abra el programa.
EjemplosVMware ESXi, Microsoft Hyper-V, Proxmox VE, KVM.VirtualBox, VMware Workstation, Hyper-V en Windows 11.
Dónde se usaServidores de producción, sin excepción.Portátiles de desarrollo, laboratorios y pruebas puntuales.

Por qué en producción solo se usa el tipo 1

El NIST lo plantea como una decisión operativa y de seguridad a la vez: «añadir un hipervisor encima de un sistema operativo anfitrión agrega más complejidad y más vulnerabilidades al anfitrión». Dicho de otro modo, cada actualización del Windows de abajo pasa a ser un riesgo para los diez servidores de arriba. Por eso ningún servidor serio se virtualiza sobre un sistema de escritorio.

Virtualización de hardware: qué debe traer el procesador

Ningún hipervisor moderno funciona por software puro. Todos se apoyan en la virtualización de hardware, un conjunto de instrucciones que el procesador trae de fábrica y que hay que activar en la BIOS o en la UEFI. Sin ellas, la consola devuelve un error y no arranca ni una máquina virtual.

RequisitoEn IntelEn AMDPara qué hace falta
Virtualización asistidaIntel VT-xAMD-VEjecutar instrucciones privilegiadas del invitado sin emularlas.
Traducción de segundo nivel (SLAT)EPTNPT / RVITraducir la memoria del invitado sin penalizar el rendimiento.
Prevención de ejecución de datosBit XDBit NXImpedir que se ejecute código en zonas de solo datos.
Asignación directa de dispositivosIntel VT-dAMD I/O MMUEntregar una tarjeta física completa a un invitado.

La documentación de requisitos de Hyper-V lo deja por escrito: hace falta «un procesador de 64 bits con traducción de direcciones de segundo nivel (SLAT)», más las extensiones de monitor de máquina virtual, al menos 4 GB de memoria y la virtualización activada en la BIOS o la UEFI. El proyecto KVM pide lo mismo por el lado de Linux: «hardware x86 que contenga extensiones de virtualización (Intel VT o AMD-V)».

De hecho, comprobarlo toma menos de un minuto. En Windows basta con systeminfo y revisar la sección «Requisitos de Hyper-V». En Linux, cualquiera de estas dos órdenes responde:

Qué se quiere saberEn WindowsEn Linux
Si el procesador soporta virtualizaciónsysteminfolscpu | grep -i virtual
Cuántos núcleos la traen activadawmic cpu get name,numberofcoresgrep -c -E '(vmx|svm)' /proc/cpuinfo
Si el módulo del hipervisor está cargadoGet-WindowsOptionalFeature -Online -FeatureName Microsoft-Hyper-Vlsmod | grep kvm

Un apunte que ahorra una llamada al proveedor. Si grep -c -E '(vmx|svm)' /proc/cpuinfo devuelve 0 en un servidor que sí debería soportarlo, el procesador no es el problema. La opción está desactivada en la UEFI y se arregla con un reinicio.

Los tipos de virtualización que existen además de la de servidores

La palabra se usa para cosas distintas y esa confusión cuesta reuniones enteras. Esta tabla separa las cinco que se encuentran en el mercado.

TipoQué se dividePara qué se usa
De servidoresUn equipo físico, en varios servidores completos.Consolidar el datacenter. Es el objeto de este artículo.
De escritorios (VDI)Los puestos de trabajo, que pasan a correr en el servidor.Entregar el escritorio del usuario desde el centro de datos.
De almacenamientoVarios discos y cabinas, en un solo espacio lógico.Presentar un único volumen a partir de hardware distinto.
De redUna red física, en varias redes lógicas independientes.Separar tráfico por VLAN y aislar entornos entre sí.
De aplicacionesEl programa, que se separa del sistema donde corre.Ejecutar aplicaciones incompatibles sin instalarlas.

La virtualización de red merece un apunte aparte, porque se apoya en la red de área local y en la segmentación por VLAN. Sin ese trabajo previo, las máquinas virtuales de un mismo anfitrión terminan viéndose entre sí sin ningún control.

Plataformas de virtualización de servidores que se ven en Colombia

En general, cuatro nombres cubren casi todo lo instalado en las empresas del país. Ninguno es malo. Sin embargo, cada uno resuelve un escenario distinto y cuesta un dinero distinto.

PlataformaTipoModeloCuándo tiene sentido
VMware ESXi1Comercial, por suscripciónParques grandes con procedimientos ya escritos alrededor de esa consola.
Microsoft Hyper-V1Incluido en Windows ServerEmpresas cuyo parque ya es Windows y cuyas licencias ya están compradas.
Proxmox VE1Código abierto, soporte opcionalPresupuestos ajustados que igual necesitan clúster y respaldo integrados.
KVM1Parte del núcleo de LinuxEquipos con manejo de Linux. Es la base sobre la que corren otras.

Un dato que sorprende a mucha gente: KVM no es un producto aparte. Está dentro del núcleo de Linux «desde la versión 2.6.20», publicada en 2007. Es decir, cualquier servidor Linux medianamente actual ya trae un hipervisor tipo 1 instalado. Por eso Proxmox VE y buena parte de la nube pública se apoyan en él.

Ventajas de la virtualización de servidores

Las ventajas de la virtualización de servidores se notan en tres frentes: la factura, la operación y el riesgo. Estas son las que se pueden medir.

  • Menos equipos que comprar y mantener. Un anfitrión reemplaza a varios servidores. Por lo tanto, bajan la inversión inicial, el consumo y el mantenimiento.
  • Puesta en marcha en minutos. Un servidor nuevo sale de una plantilla. En cambio, un servidor físico depende de una compra, un flete y una instalación.
  • Recuperación mucho más rápida. Una máquina virtual se restaura completa, con su sistema y sus programas dentro.
  • Movimiento sin apagar. La migración en vivo traslada un servidor virtual a otro anfitrión mientras trabaja. Así que el mantenimiento del hardware deja de exigir una ventana nocturna.
  • Aislamiento de fallas. Una aplicación que consume toda la memoria afecta a su máquina virtual, no a las demás.
  • Pruebas sin riesgo. Un clon permite ensayar una actualización antes de tocar producción.
  • Mejor respuesta ante un incidente. El NIST señala que un servidor comprometido «puede revertirse a un estado sin infección rápidamente», mientras el estado completo se guarda para analizarlo después.

Diseñar, montar y administrar esa capa es parte de infraestructura y datacenter. Eso incluye los servidores dedicados, las máquinas virtuales, el almacenamiento y las migraciones entre entornos.

Las desventajas, que también existen

Ningún proveedor serio vende la virtualización como una decisión sin costo. Estos son los cuatro problemas reales, y conviene conocerlos antes y no después.

  • Todos los huevos en la misma canasta. Si el anfitrión falla, caen todos sus invitados a la vez. Por eso un anfitrión solo, sin un segundo equipo detrás, concentra el riesgo en lugar de repartirlo.
  • Un riesgo de seguridad nuevo. El NIST advierte que «puede haber riesgos de seguridad sustanciales al consolidar múltiples servicios dentro de un mismo hipervisor», porque un servicio crítico deja de estar en un equipo endurecido solo para él.
  • Máquinas virtuales que nadie apaga. Crear un servidor es tan fácil que se crean de más. Al cabo de dos años hay veinte encendidos y nadie sabe qué hacen cuatro de ellos.
  • Licenciamiento que se dispara. Algunos fabricantes cobran por núcleo físico del anfitrión, no por máquina virtual. Así que un servidor grande puede salir más caro en licencias que en hardware.

Contenedores y máquinas virtuales: no compiten por lo mismo

Es la comparación más repetida y casi siempre está mal planteada. La discusión entre contenedores y máquinas virtuales no es cuál gana, sino qué se está aislando en cada caso.

AspectoMáquina virtualContenedor
Qué incluyeUn sistema operativo completo.Solo la aplicación y sus dependencias.
Sobre qué correSobre el hipervisor.Sobre el núcleo del sistema anfitrión, que comparte.
Tamaño típicoDecenas de gigabytes.Decenas o cientos de megabytes.
ArranqueMinutos.Segundos.
AislamientoFuerte: cada invitado tiene su propio núcleo.Más débil: si cae el núcleo compartido, caen todos.
Sistemas distintosSí. Windows y Linux conviven en el mismo anfitrión.No. El contenedor hereda el núcleo de abajo.
Para qué sirve mejorServidores completos y aplicaciones heredadas.Aplicaciones nuevas, divididas en piezas pequeñas.

En la práctica conviven. De hecho, lo habitual es levantar una máquina virtual y correr los contenedores dentro de ella. Así se conserva el aislamiento fuerte del hipervisor y se gana la velocidad del contenedor.

Cómo se dimensiona un anfitrión: CPU, memoria y disco

Aquí es donde la mayoría de proyectos se equivoca. Un anfitrión mal dimensionado no falla el primer día: falla el día que entra la carga de fin de mes. Estas son las reglas de campo que se aplican al planear, y conviene tomarlas como punto de partida, no como norma.

RecursoSe puede repartir de másCriterio práctico
Procesador (vCPU)Sí, y bastanteEntre 3 y 5 vCPU por núcleo físico en cargas de oficina. Mucho menos si hay bases de datos.
Memoria RAMCasi nuncaSume la RAM de todos los invitados y deje libre lo que consume el hipervisor.
DiscoSí, con vigilanciaEl aprovisionamiento fino permite prometer más de lo que hay. Si se llena, se detienen todos los invitados.
RedSepare la administración, el respaldo y el tráfico de los invitados en interfaces distintas.

La memoria es la restricción que de verdad manda. Un procesador ocupado hace esperar a la máquina virtual; una memoria agotada la tumba. Además, hoy pesa en el presupuesto más que nunca: el precio de la memoria RAM subió con fuerza y arrastró al de los servidores completos.

Y una regla que evita el error más caro de todos: nunca dimensione el clúster al límite. Si tiene tres anfitriones, planee para que las máquinas virtuales de los tres quepan en dos. Ese margen es lo que convierte una avería de hardware en un incidente menor.

Comandos para consultar y administrar máquinas virtuales

Casi toda la administración diaria se hace por consola web. Sin embargo, cuando la consola no responde, quedan estas órdenes. Están agrupadas por lo que uno quiere averiguar.

Qué se quiere hacerHyper-V (PowerShell)KVM / libvirt
Listar las máquinas virtualesGet-VMvirsh list --all
Encender unaStart-VM -Name SRV01virsh start SRV01
Apagarla de forma ordenadaStop-VM -Name SRV01virsh shutdown SRV01
Forzar el apagadoStop-VM -Name SRV01 -TurnOffvirsh destroy SRV01
Ver cuánta memoria tiene asignadaGet-VMMemory -VMName SRV01virsh dominfo SRV01
Cambiar los procesadores virtualesSet-VMProcessor -VMName SRV01 -Count 4virsh setvcpus SRV01 4 --config
Ver los discos virtualesGet-VMHardDiskDrive -VMName SRV01virsh domblklist SRV01
Crear un punto de controlCheckpoint-VM -Name SRV01virsh snapshot-create-as SRV01
Ver el estado del anfitriónGet-VMHostvirsh nodeinfo
Ver cuánto consume cada invitadoMeasure-VM -VMName SRV01virt-top

En Proxmox VE las órdenes son más cortas todavía: qm list enumera las máquinas virtuales, qm start 101 enciende la número 101, qm config 101 muestra su configuración completa y pvesm status informa del almacenamiento. Si el lado de Linux le resulta menos familiar, en este blog publicamos una guía con los comandos básicos de Linux agrupados por tarea.

Un snapshot no es una copia de seguridad

Es el malentendido más caro de toda la virtualización de servidores y aparece siempre en el peor momento. Un punto de control guarda el estado de la máquina virtual para poder volver atrás. Sin embargo, vive en el mismo almacenamiento que la máquina original. Por lo tanto, si el almacenamiento se pierde, se pierden los dos.

El NIST añade un riesgo que casi nadie considera: los snapshots «contienen el contenido de la memoria RAM en el momento en que se tomaron, y esto puede incluir información sensible que ni siquiera estaba guardada en el disco». Es decir, una contraseña en memoria queda escrita en un archivo que después se copia sin cuidado.

Hay un segundo efecto, este de operación pura: la misma guía advierte que «cuanto más tiempo se almacena una imagen sin ejecutarla, más vulnerabilidades es probable que contenga cuando se cargue de nuevo». Una plantilla creada hace un año y medio no es un punto de partida seguro. Es una deuda.

La regla, entonces, es sencilla. Los puntos de control sirven para deshacer un cambio en cuestión de horas. Las copias de verdad viven fuera del anfitrión y se prueban restaurándolas. Ese trabajo pertenece a continuidad operativa y respaldo, y no lo cubre la virtualización por sí sola.

Cuándo la virtualización de servidores deja de ser una ventaja

Una plataforma virtual bien montada envejece mal si nadie la mira. Estas cinco preguntas revelan el estado real en una sola reunión:

  • ¿Cuántas máquinas virtuales hay encendidas y qué hace cada una? Si la respuesta tarda, sobran servidores pagando licencia y consumiendo memoria.
  • ¿Cuánta memoria libre queda en cada anfitrión? Por debajo del veinte por ciento ya no cabe mover nada en una emergencia.
  • ¿Cuándo se restauró una máquina virtual por última vez? Si nunca, el respaldo es una hipótesis.
  • ¿Qué versión tiene el hipervisor? Es la capa que sostiene todo lo demás y también recibe parches críticos.
  • ¿Quién recibe la alerta cuando un anfitrión se queda sin espacio? Sin respuesta, la falla se descubre cuando los usuarios llaman.

Esa última pregunta es la que más se descuida. Un anfitrión sin vigilancia avisa de sus problemas apagando invitados, y para entonces ya es tarde. Por eso el monitoreo de infraestructura de TI y la virtualización se contratan juntos: uno reparte los recursos y el otro avisa cuando se acaban.

Ahora bien, la decisión de fondo ya no es si virtualizar. Es dónde correr cada cosa, porque el equilibrio entre el servidor propio y el alquilado cambió: los centros de datos crecen a un ritmo que la energía disponible no siempre acompaña, y eso mueve los precios de los dos lados.

KHARONTE diseña, monta y administra la virtualización de servidores completa dentro de infraestructura y datacenter: servidores dedicados, máquinas virtuales, almacenamiento y migraciones entre entornos, con la operación del día a día a cargo de la mesa de servicio.

Fuentes

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